Bienvenido al Sitio Web de la Federación Colombófila Argentina
Institucional
La Federación Colombófila Argentina es una Entidad Civil
de Bien Público, supervisada por el Comando de
Comunicaciones e Informática del Ejército Argentino (ley
12.913), con Persona Jurídica número 001546,afiliada
a la Confederación Argentina de Deportes y a la Federación
Colombófila Internacional, y participa como Institución
adherente en el Comité Olímpico Argentino, donde cuenta
con un representante.
Nuestro Origen
La Federación Colombófila Argentina reconoce el año 1886
como el de inicio de la colombofilia en la República Argentina
con carácter deportivo.
Ese fue el año en que arribaron a nuestro país los ciudadanos
belgas DUVIVIER y VAN DEN ZANDER, quienes emigraron con el fin
de trabajar en una nueva fábrica de papel radicada en la
ciudad de Zárate. Trajeron consigo algunas palomas mensajeras
de su tierra natal. Construyeron sus palomares e iniciaron sus
vuelos.
Las palomas eran colocadas en un carro a caballo que DUVIVIER
llevaba a unos 10 kilómetros, donde procedía a la suelta,
mientras que VAN DEN ZANDER esperaba su arribo.
Pronto muchos comenzaron a criar esas palomas mensajeras y en
el año 1900 se funda la primera Asociación, "LA ZARATEÑA", que
tiene ya 105 años de existencia.
Eso no significa que no existieran palomas mensajeras en el
país sino que éstas eran las primeras en ser entrenadas por
civiles, convirtiendo la actividad en un deporte.
En efecto, el Ejército Argentino tuvo sus primeros palomares.
El mayor de ellos estaba ubicado en lo que es hoy predio de la
Universidad de Lomas de Zamora (Camino de Cintura y Juan
XXIII). Allí funcionaba la más importante unidad de remonta y
veterinaria que criaba y dotaba al resto del ejército de los
caballos necesarios en las postrimerías del siglo XIX. Esas
eran las caballerizas del Rey de la época de las colonias. Se
lo denominaba campamento militar SANTA CATALINA.
El segundo en importancia estaba en el Colegio Militar General
San Martín, en CAMPO DE MAYO. Existían además otros como el de
la plaza del Parque (actual Plaza Lavalle frente a
Tribunales).
La colombofilia civil y la militar fueron creciendo y era
necesario unificar ambas actividades, pues en aquel tiempo se
consideraba a la paloma mensajera una de las mejores armas
estratégicas de comunicaciones ya que sólo existía el
telégrafo que, en general, tenía sus cables tendidos a la par
de las vías férreas y eran difícilmente defendibles.
Para ello, el 3 de febrero de 1926, por decreto del presidente
Marcelo T. de Alvear, se crea la FEDERACION COLOMBOFILA
ARGENTINA, que centraba todas las actividades en ese organismo
oficial.
La Federación estaba presidida por un Coronel o Teniente
Coronel del arma de Comunicaciones, que desempeñaba sus
funciones manejando toda la parte militar de la paloma con
fines de defensa nacional, mientras que con el mismo sentido,
en la parte civil, era secundado por un consejo asesor que
estaba constituido con respetables colombófilos de la época.
Distintas disposiciones y reglamentaciones se fueron dictando
a medida que pasaban los años. En el año 1943, en momentos que
se desarrollaba la Segunda Guerra Mundial y nuestro país era
conducido por militares, se dictó el Decreto 17.160, del 23 de
diciembre de 1943, que reglamentó por última vez la actividad
dentro de la función militar.
Terminada la guerra y ya con gobierno democrático, el
Honorable Congreso de la Nación convierte el decreto en la Ley
12.913, que aún hoy rige el deporte colombófilo.
En 1955, un golpe de estado derroca al entonces presidente
General Juan D. Perón, asumiendo primeramente el General
Lonardi y, posteriormente, el General Aramburu.
El Ejército Argentino, teniendo en cuenta lo avanzado del país
en las comunicaciones, por un decreto pone fin a la existencia
de la FEDERACIÓN como organismo militar y crea la entidad
civil FEDERACION COLOMBOFILA ARGENTINA, la que
improvisadamente se debe dar su propio estatuto y buscar un
lugar donde sesionar.
La empresa no fue fácil. Los argentinos estaban divididos
políticamente y todo era según el color de la divisa política.
Sin embargo, se logró en 1964 que la entidad fuera reconocida
como persona jurídica y poco tiempo después adquirió con
grandes sacrificios la vieja casona de Bogotá 13, Capital
Federal, donde hoy funciona.
No tiene medios propios de subsistencia y el movimiento
financiero de cada año lo determina una Asamblea Federal, a la
que concurren todas las asociaciones del país, que consiste en
colocar un sobreprecio al anillo de identificación de cada
pichón del año (matriculación del ave). En la actualidad, se
matriculan unas 150.000 palomas al año y si la cifra es
superada el organismo central tiene la facultad de habilitar
como pichones anillos sobrantes de años anteriores.
El 3 de diciembre
de 1983 se erigió el primer monumento a la paloma mensajera en
la plaza España, de Av. Mitre y Justa Lima, Zárate, ciudad
reconocida como la CUNA DE LA COLOMBOFILIA.